Viernes, 06 04 2018
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Discurso de Carlos Varela en el 47 aniversario de nuestro 1er acto público

A continuación, compartimos el discurso del compañero presidente de nuestra fuerza política, Javier Miranda, en la celebración del 47 aniversario de nuestro primer acto público, llevado a cabo el 5 de abril del 2018 en la plaza Liber Seregni de Montevideo.
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Compañeros, compañeras.

“Orientales al frente, la patria nos llama” resonaban los coches parlantes por las calles de Montevideo, saltaba desde los afiches y desde las paredes pintadas, era la consigna que convocaba al acto del 26 de marzo de 1971 en la explanada municipal.
Cómo no recordar las expectativas, las incógnitas que generaba esa fuerza política que apenas unos días antes se había constituido.

Cientos de miles se reunieron esa noche, muchos se conocían entre sí, otros jamás se habían visto.

Marxistas con católicos, blancos con colorados, intelectuales, artistas, profesionales, académicos, estudiantes con trabajadores, viejos militantes con jóvenes que miraban deslumbrados su primer acto partidario.

Y por sobre todos, sobrevolaba la esperanza, la esperanza de lograr el cambio que nos sacara del país que se nos derrumbaba entre las manos.

Eran tiempos del pachecato, de las medidas de seguridad, de la militarización de los trabajadores, del asesinato de estudiantes, de la congelación de salarios, libertades recortadas, prensa prohibida.

La violencia desatada en un país partido en dos

Y ese día augural, los hombres y mujeres que supieron ver más allá de sus visiones parciales, que saltaron sobre los límites de sus sectores y partidos dieron a luz este Frente Amplio que hoy en el gobierno del país, se reúne aquí para celebrar aquel acontecimiento.
Debemos un eterno reconocimiento a los dirigentes de sectores y partidos que tuvieron la visión estratégica de unirse para comenzar a recorrer el camino de los cambios necesarios para sacar al Uruguay de la crisis.

Y lo celebramos en un lugar y en una fecha cargados de particular significación para los frenteamplistas.

Un día como hoy, 5 de abril, Artigas inauguraba aquí muy cerca el Congreso de Abril y dictaba las instrucciones del año 13.

“Mi autoridad emana de vosotros”, decía ese día el jefe de los orientales, y señalaba a los diputados orientales la necesidad de defender las ideas de república, independencia y federación.

Y lo hacemos en la plaza que recuerda al otro general del pueblo, a Liber Seregni, nuestro primer presidente, el militar que pagó el duro precio de la lealtad a sus convicciones y a su pueblo y que nos legó el ejemplo de una práctica ejemplar de la política y del liderazgo.
El hombre que nos enseñó que hay que decir lo que se piensa y hacer lo que se dice.

En todos estos años construimos con luces y con sombras nuestra fuerza política, nos erigimos en la principal fuerza política del país. El camino no fue fácil, pero miles de hombres y mujeres dieron lo mejor de sí para que nuestro Frente Amplio desde 1990 en Montevideo y desde el 2005 en todo el país vaya cumpliendo los fines para los cuales tanto se luchó.

Hoy el Uruguay es más justo, más democrático, más libre, más igualitario que cuando gobernaban blancos y colorados.

Sin embargo, muchísimo queda por hacer, todavía hay que profundizar los cambios producidos, hay que corregir errores, estar más cerca de la gente, sobre todo de aquella que más dificultades tiene para hacer oír su voz.

Debemos ir hacia el pueblo, orgullosos de nuestros logros, firmes en la defensa de nuestros principios, humildes a la hora de reconocer nuestros errores y de escuchar lo que la gente tiene que decirnos.

Tenemos que hacer de la ética, de la transparencia y del cuidado de los recursos materiales y ambientales, una profesión de fe y ser estrictos con cualquier desvío al respecto.

El pueblo podrá entender errores en la gestión del gobierno, nunca nos perdonará, y está bien que así sea. Desviaciones de conducta.

Compañeros, compañeras, aquella bandera que se hizo el 26 de marzo, aquella única bandera, se multiplicó por miles. Se hizo nuestra divisa, la llevamos con orgullo en actos y marchas, la cuidamos amorosamente cuando la persiguieron, la torturaron, la encarcelaron. La quisieron borrar de la historia y resurgió más grande que nunca peleando por la libertad y la democracia.

Esta bandera es el símbolo de nuestra unidad, la heredamos de gigantes, y nuestra responsabilidad preservarla invicta para entregarla a las nuevas generaciones que debrán seguir este camino.

Compañeros, compañeras, la hora una vez más es de enormes desafíos, en nuestro país y en la región.

Expresamos nuestra más firme solidaridad con el pueblo brasileño en las gravísimas circunstancias que le toca atravesar.

Si estamos unidos, si estamos pegados a nuestro pueblo, si practicamos los principios y valores que nos identifican como hombres y mujeres de izquierda, seremos una barrera infranqueable para la ola restauradora de derecha que asola el continente.

Hasta que llegaron y no pasarán.

¡Viva la unidad latinoamericana!

¡Viva el Frente Amplio!

¡Viva el Uruguay!