Martes, 08 05 2018
(Tiempo estimado: 1 - 2 minutos)

Primera Infancia como prioridad

El Gasto público social destinado a la infancia pasó del 4 % al 6 % del PBI entre 2005 y 2015. De ese porcentaje, la mitad se destina a la educación.
Primera Infancia como prioridad Imagen 1

Uruguay ha avanzado en la mejora de las condiciones de vida de sus niños y niñas, que ahora acceden a mejor salud y nutrición y que asisten a la escuela desde edades más tempranas.

En los primeros años se establecen los pilares del aprendizaje futuro, de la educación formal y de las competencias sociales. Es la etapa más significativa en la formación de las personas y clave para el progreso de los países.

La pobreza en menores de 6 años se redujo de 54,5 a 17,4 % entre 2005 y 2017. La mortalidad infantil disminuyó sostenidamente en los últimos años ubicándose en 2017 en un mínimo histórico al mismo tiempo que la mortalidad materna es la más baja del continente y 9 de cada 10 embarazos reciben los controles recomendados por el Ministerio de salud Pública.

La primera etapa del Sistema Nacional de Cuidados está permitiendo una significativa ampliación de los servicios de cuidado infantil en diferentes modalidades.

Mazzini, responsable de Uruguay Crece Contigo, explicó que el programa llegó a 15.675 hogares, atendió a 21.350 niños y a 7.360 mujeres embarazadas, entre setiembre de 2012 y el 1º de abril de 2018. La iniciativa se implementa en las capitales departamentales, en las ciudades de más de 10.000 habitantes y en 146 localidades pequeñas.

Uruguay Crece Contigo trabaja con familias con muchas vulnerabilidades y las conecta con los servicios de salud existentes, con los Centros de Atención Infancia y la Familia (CAIF), los Centros de Atención a la Primera Infancia (CAPI) o centros privados a través de becas, además de facilitar prácticas de nutrición y de crianza, explicó Mazzini.

A pesar de los avances, aún restan inequidades y considerables brechas que atender en la Primera Infancia. Por ejemplo, si bien la pobreza infantil ha disminuido de forma sustancial en los últimos 14 años, sigue siendo mayor que para la población en general. Por lo tanto, es imprescindible seguir avanzando en la agenda de protección a la primera infancia.

En ese sentido se propone que mayo será el mes de la primera infancia. Durante este mes se buscará sensibilizar sobre la importancia de esta etapa de la vida para cada niño y niña, y para toda la sociedad, como un momento para pensar y valorar; tener un nuevo punto de partida para construir y profundizar las políticas dirigidas a la misma.