Felipe era un constructor de democracia, un ejemplo a seguir a la hora de la defensa de los Derechos Humanos, un colega y militante que vivió en carne propia junto a su familia las horas más tristes y los momentos más oscuros de la historia de nuestro país.
Partió junto a Zelmar, con la entereza de los que dieron todo para esclarecer la verdad.
Su militancia nos impulsa a seguir el camino. Hasta siempre y por siempre compañero.
Envío mi más sentido pésame a su familia, amigos, compañeras y compañeros de nuestro Frente Amplio.